LECCIÓN 1 ~ SÁBADO 5 DE ENERO DE 2008

La Ofrenda Especial de Escuela Sabática está dedicada al país de Brasil

LA PERSONALIDAD DE DIOS

INTRODUCCIÓN

§ “Él [Cristo] presentaba a Dios no como una esencia que impregnaba la naturaleza, sino como un Dios que tiene personalidad. Cristo era la misma imagen de la persona de su Padre, y vino a nuestro mundo para restaurar en el hombre la imagen moral de Dios, para que el hombre, aunque caído, por medio de la obediencia a los mandamientos de Dios pudiera llegar a recibir el sello de la imagen divina y del carácter divino, adornados con la belleza del encanto celestial (MS 24, 1891)” (Ellen G. White, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 7, Pág. 933).

LA SUPREMACÍA DE CRISTO SOBRE LOS PROFETAS

1. ¿Cómo se comunicaba Dios con su pueblo en la tierra en la antigüedad? Hebreos 1:1.

2. ¿Cómo se reveló Dios a la humanidad en la época del Nuevo Testamento? ¿Qué posición ocupaba este Ser? Hebreos 1:2.

   “Las Escrituras indican con claridad la relación entre Dios y Cristo, y manifiestan con no menos claridad la personalidad y la individualidad de cada uno de ellos.

    “‘Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, ... el cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la majestad en las alturas, hecho tanto más excelente que los ángeles, cuanto alcanzó por herencia más excelente nombre que ellos. Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, hoy yo te he engendrado? Y otra vez: ¿Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo?’ (Hebreos 1:1-5)” (El Ministerio de la Curación, Pág. 329).

3. ¿Qué actividades han sido atribuidas al Hijo de Dios? Hebreos 1:3.

CRISTO ES SUPERIOR A LOS ÁNGELES

4. ¿Qué diferencia existió siempre entre el Hijo de Dios y los ángeles? Hebreos 1:4,7; Apocalipsis 22:8,9.

TU ERES MI HIJO, ESTE DÍA TE ENGENDRÉ

5. ¿Con qué hecho único se cumplió la profecía en el Salmo 2:7? Romanos 1:2-4.

   “No debe entenderse que esta declaración implique que originalmente el Hijo hubiese sido engendrado. ‘En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra’ (DTG, Pág. 489). La Biblia se interpreta a sí misma. Debe permitirse que los escritores inspirados hagan las aplicaciones precisas de las profecías del AT. Cualquier otra aplicación no es más que opinión humana, y como tal, carece de un ‘Así dice Jehová’ (ver com. Deut. 18: 15). Cuando el apóstol inspirado comenta este texto, lo interpreta como una predicción de la resurrección de Jesús (Hech. 13: 30-33). La resurrección de los muertos proclamó, de modo muy especial, que Jesús era Hijo de Dios (Rom. 1: 4)” (Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 3, Pág. 640).

6. ¿Qué revelan las Escrituras con respecto a la posibilidad de que Dios promoviera a un ángel para ocupar el lugar de su Hijo? Hebreos 1:5,13.

   “La respuesta anticipada a la pregunta (cf. com. vers. 5) es: ‘Dios nunca llamó a un ángel ‘mi Hijo’, ni jamás lo invitó a que se sentara a su diestra para compartir el lugar divino y sus prerrogativas’” (Ellen G. White, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 7, Pág. 415).

7. ¿Qué promesa le fue hecha al Hijo de Dios? Hebreos 1:6, 8, 9; Deuteronomio 33:27; Salmo 45:6.

    “La relación existente entre Jehová y el Mesías es tal que cualquier pedido del Hijo será concedido. Se destaca que cualquier intento de los rebeldes para derrocar el gobierno del Ungido será totalmente inútil. Como heredero, el Hijo hereda todas las cosas, y así puede compartirlas con nosotros, que somos coherederos con Él (ver com. Rom. 8: 17)” (Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 3, Pág. 640).

8. ¿Qué poder creativo se le prometió al Hijo de Dios en la profe-cía de los tiempos antiguos? Hebreos 1:10-12; Salmos 102: 25-27.

ESTUDIO ADICIONAL

    “Jesús raramente se refirió a sí mismo con el título ‘Hijo de Dios’ (Juan 9: 35-37; 10: 36), aunque muchas veces hizo alusión a la relación que existía entre Él, como Hijo, y el Padre (Mat. 11:27; Luc. 10: 21; Juan 5:18-23; 10: 30; 14:28; etc.). Cristo era ‘igual a Dios’ (Fil. 2:6), ‘uno con el Padre’ (DTG, pág 11; cf. Juan 10:30), antes de bajar del trono del universo (DTG, Pág. 14; PP, Pág. 49). Cristo se humilló voluntariamente en la encarnación, y aceptó una posición subordinada a la del Padre (Fil. 2:7; Heb. 2:9). Mientras Cristo estaba en la tierra hizo varias declaraciones que son un testimonio de su entrega voluntaria y transitoria de sus prerrogativas, pero no de su naturaleza y de su Deidad (Fil. 2:6-8). Ejemplos de estas declaraciones son: ‘el Padre mayor es que yo’ (Juan 14:28) y ‘no puede el Hijo hacer nada por sí mismo’ (Juan 5:19; ver com. Luc. 2:49).

    “El Padre dio testimonio de que Jesús era su Hijo, cuando nació (Luc. 1: 35; Heb. 1:5-6), en su bautismo (Luc. 3:22), en su transfiguración (Luc. 9:35) y, una vez más, cuando resucitó (Sal. 2:7; Hech. 13: 32-33; Rom. 1:4). Juan el Bautista también dio testimonio de que Jesús era ‘Hijo de Dios’ (Juan 1:34), y los doce finalmente reconocieron la filiación divina de Jesús (Mat. 14:33; 16:16). Aun los espíritus inmundos confesaban que Él era el Hijo de Dios (Mar. 3:11; 5:7). Después de dar la vista al que había nacido ciego, Jesús testificó ante los dirigentes judíos que era ‘Hijo de Dios’ (Juan 10: 35-37). Su afirmación de que en verdad era el ‘Hijo de Dios’ fue lo que finalmente le causó su condenación y su muerte (Luc. 22:70-71).

    “Jesús se refirió a Dios llamándolo ‘mi Padre’ (Mat. 16:17), y Él desea que aprendamos a conocer a Dios como ‘Padre nuestro’ (Mat. 6:9) y que compren-damos cómo nos considera Dios a nosotros (ver com. Mat. 6:9). ‘Cristo nos enseña a dirigirnos a Él [Dios] con un nuevo nombre. . .Nos concede el privilegio de llamar al Dios infinito nuestro Padre, como ‘una señal de nuestro amor y confianza hacia Él, y una prenda de la forma en que Él nos considera y se relaciona con nosotros’ (PVGM, Pág. 107; cf. pp. 320-321).

    “Dios dice de Cristo: ‘Yo seré a Él Padre, y Él me será a mí Hijo’ (Heb. 1:5). Y también declara de aquel que por fe es adoptado en la familia celestial como hijo de nuestro Padre: ‘Yo seré su Dios, y él será mi hijo’ (Apoc. 21:7). El que verdaderamente ‘ha nacido de Dios’ (1 Juan 5:18) ‘vence al mundo’ (vers. 4) como lo hizo Jesús y ‘no practica el pecado’ (vers. 18). El gran propósito del plan de salvación es llevar a ‘muchos hijos a la gloria’ (Heb. 2:10; cf. 1 Juan 3:1-2). Ver Nota Adicional de Juan 1; com. Mat. 16:16-20; Mar. 2:10; Luc. 2:9” (Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 5 , Págs. 668, 669).

    “[Se cita Heb. 1:4-12.] Con este lenguaje se expone la omnipotencia del Señor Jesús. Es presentado al estudiante de la Biblia como el Creador del mundo, y fue su legítimo Gobernante. [Se cita Heb. 1:13-14.] “En el primer capítulo de Hebreos se contrasta el nivel que ocupan los ángeles y el que ocupa Cristo. Dios ha pronunciado palabras acerca de Cristo que no deben ser aplicadas a los ángeles. Ellos son ‘enviados para servicio en favor de los que serán herederos de la salvación’; pero Cristo, como Mediador, es el gran Ministro en la obra de redención. El Espíritu Santo es su representante en nuestro mundo para ejecutar el propósito divino de proporcionar poder de lo alto a los hombres caídos a fin de que puedan ser vencedores. Todos los que entran en un pacto con Jesucristo, se convierten en hijos de Dios por adopción. Son limpiados por el poder regenerador de la Palabra, y los ángeles tienen la comisión de ministrar a favor de ellos (MS 57, 1907)” (Ellen G. White, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 7, Pág. 933).

MENÚ