LECCIÓN 6 ~ SÁBADO 9 DE FEBRERO DE 2008
UNA NACIÓN REBELDE
| INTRODUCCIÓN |
§ “No puede darse mayor evidencia del poder engañador de Satanás que el hecho de que muchos que son dirigidos por él se engañan a sí mismos con la creencia de que están en el servicio de Dios. Cuando Coré, Datán y Abiram se rebelaron contra la autoridad de Moisés, creyeron que sólo se estaban oponiendo a un jefe humano, a un hombre como ellos mismos; y llegaron a creer que estaban realmente haciendo la voluntad de Dios. Pero al rechazar el instrumento escogido por Dios, rechazaron a Cristo; e insultaron al Espíritu de Dios. Así, en los días de Cristo, los escribas y ancianos judíos, que profesaban ser muy celosos por el honor de Dios, crucificaron a su Hijo. El mismo espíritu existe todavía en los corazones de los que insisten en seguir su propia voluntad en oposición a la voluntad de Dios” (Patriarcas y Profetas, Pág. 688, 689).
1. ¿Cuántos israelitas se rebelaron contra Dios durante su viaje a la Tierra Prometida? Hebreos 3:16.
2. ¿Cuál fue el resultado de su pecado contra Dios? Hebreos 3:17.
3. ¿Qué promesa fue revocada a los que desobedecieron la voluntad de Dios? Hebreos 3:18.
4. ¿Cuál fue el primer paso en su desobediencia a Dios? Hebreos 3:19.
“No era voluntad de Dios que Israel peregrinase durante cuarenta años en el desierto; lo que Él quería era conducirlo a la tierra de Canaán y establecerlo allí como pueblo santo y feliz. Pero ‘no pudieron entrar a causa de incredulidad’ (Hebreos 3:19). Perecieron en el desierto a causa de su apostasía, y otros fueron suscitados para entrar en la tierra prometida. Asimismo, no era la voluntad de Dios que la venida de Cristo se dilatara tanto, y que su pueblo permaneciese por tantos años en este mundo de pecado e infortunio. Pero la incredulidad lo separó de Dios. Como se negara a hacer la obra que le había señalado, otros fueron los llamados para proclamar el mensaje. Por misericordia para con el mundo, Jesús difiere su venida para que los pecadores tengan oportunidad de oír el aviso y de encontrar amparo en Él antes que se desate la ira de Dios” (El Conflicto de los Siglos, Pág. 511).
5. ¿Con qué propósito ha sido registrada en las Sagradas Escrituras la historia de los israelitas? 1º Corintios 10:11, 12.
“‘Estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición en quienes los fines de los siglos han parado. Así que, el que piensa estar firme, mire no caiga.’ (1 Cor. 10:11, 12) Satanás conoce muy bien el material con el cual ha de vérselas en el corazón humano. Por haberlos estudiado con intensidad diabólica durante miles de años, conoce los puntos más vulnerables de cada carácter; y en el transcurso de las generaciones sucesivas ha obrado para hacer que encallaran en las rocas de la sensualidad. Mientras nos acercamos al fin del tiempo hace caer a los hombres más fuertes, príncipes de Israel, mediante las mismas tentaciones que tuvieron tanto éxito en Baal-peor. A través de los siglos pueden verse los casos de caracteres arruinados, el tiempo, mientras los hijos de Dios se hallan en las fronteras mismas de la Canaán celestial, Satanás, como lo hizo antaño, redoblará sus esfuerzos para impedirles que entren en la buena tierra. Tiende su red para prender toda alma. No sólo los ignorantes y los incultos necesitan estar en guardia; él preparará sus tentaciones para los que ocupan los puestos más elevados en los cargos más sagrados; si puede inducirles a contaminar sus almas, podrá, por su intermedio, destruir a muchos. Emplea ahora los mismos agentes que hace tres mil años. Por las amistades mundanas, los encantos de la belleza, la búsqueda del placer, la alegría desmedida, los festines o el vino, tienta a los seres humanos a violar el séptimo mandamiento” (Patriarcas y Profetas, Págs. 488, 489).
6. ¿Cuál era la razón principal de su falta de amor a Dios? Salmos 78:17-31.
7. ¿Qué hizo Dios por Israel con el fin de establecer una nación fuerte y próspera? Nehemías 9:13,14.
8. ¿Cuál fue el resultado de su rebelión contra Dios? 2 Crónicas 36:14-21.
“No hay nada que fomente la incredulidad. El Señor manifiesta su gracia y su poder vez tras vez, y esto debe enseñarnos que siempre es provechoso, en todas las circunstancias, fomentar la fe, hablar de la fe, proceder con fe. No debemos permitir que nuestros corazones y nuestras manos se debiliten al permitir que las sugestiones de mentes incrédulas planten en nuestros corazones las semillas de duda y desconfianza [se cita Heb. 3:12] (Carta 97, 1898)” (Ellen G. White, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 7, Pág. 940).