LECCIÓN 9 ~ SÁBADO 1 DE MARZO DE 2008

LA SUPERIORIDAD DE CRISTO EN EL SACERDOCIO

INTRODUCCIÓN

§ “No tenemos a un Sumo Sacerdote – maestro, ya que los sacerdotes eran maestros– ‘Porque no tenemos un Sumo Sacerdote incapaz de simpatizar con nuestras debilidades; sino al contrario, fue tentado en todo según nuestra semejanza’(Hebreo 4:15)”(La Educación, Pág. 78).

1. ¿Qué descripción de sumo sacerdote tienen los cristianos? Hebreos 4:14.

   “El Hijo de Dios... ha cumplido su promesa, y ha entrado en los cielos para asumir el gobierno de la hueste celestial. Cumplió un aspecto de su sacerdocio al morir en la cruz por la raza caída. Ahora está cumpliendo otro aspecto: aboga delante del Padre por el caso del pecador arrepentido y creyente, presentando a Dios las ofrendas de su pueblo. A Él se ha confiado el juicio del mundo porque tomó la naturaleza humana y venció en esa naturaleza las tentaciones del enemigo, y tiene la perfección divina. El caso de cada uno será revisado delante de Él, y pronunciará la sentencia que dará a cada uno conforme a sus obras (MS 42, 1901)” (Ellen G. White, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 7, Pág. 941).

2. ¿Por cuántas tentaciones humanas debió pasar Cristo para poder colocarse en el lugar de la humanidad? Hebreos 4:15.

   “Los que piensan que no era posible que Cristo pecara, no pueden creer que realmente tomó sobre sí la naturaleza humana. ¿Acaso no fue Cristo realmente tentado por Satanás no sólo en el desierto sino a través de toda su vida, desde la niñez hasta la virilidad? En todas las cosas fue tentado como lo somos nosotros, y como resistió con éxito toda clase de tentaciones, dio un perfecto ejemplo al hombre, y por medio de la amplia provisión que Cristo ha hecho podemos llegar ‘a ser, participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia’” (Ellen G. White, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 7, Pág. 947).

    “El Hijo de Dios fue atacado a cada paso por las potestades de las tinieblas. Después de su bautismo fue llevado por el Espíritu al desierto, y soportó la tentación durante cuarenta días. Me han llegado cartas en las que se afirma que Cristo no pudo haber tenido la misma naturaleza del hombre, pues si la hubiera tenido habría caído ante tentaciones similares. Si Cristo no hubiera tenido la naturaleza del hombre, no podría ser nuestro ejemplo. Si no participó de nuestra naturaleza, no podría haber sido tentado como lo ha sido el hombre. Si no hubiera sido posible que se rindiera a la tentación, no podría ser nuestro ayudador. Fue una solemne realidad que Cristo viniera a reñir las batallas como hombre, en lugar del hombre. Su tentación y su victoria nos dicen que la humanidad debe copiar al Modelo; el hombre debe llegar a participar de la naturaleza divina” (Ellen G. White, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 5, Págs. 1057, 1058).

3. ¿Qué motivación es dada a los cristianos fieles de todas las épocas? Hebreos 4:16.

   “La expresión ‘reino de Dios,’ tal cual la emplea la Biblia, significa tanto el reino de la gracia como el de la gloria. El reino de la gracia es presentado por San Pablo en la Epístola a los Hebreos. Después de haber hablado de Cristo como del intercesor que puede ‘compadecerse de nuestras flaquezas,’ el apóstol dice: ‘Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia’ (Hebreos 4:16). El trono de la gracia representa el reino de la gracia; pues la existencia de un trono envuelve la existencia de un reino. En muchas de sus parábolas, Cristo emplea la expresión, ‘el reino de los cielos,’ para designar la obra de la gracia divina en los corazones de los hombres” (El Conflicto de los Siglos, Pág. 395).

SACERDOCIO AARÓNICO

4. ¿Qué debía hacer cada sacerdote de la familia de Aarón en los servicio ceremoniales? Hebreos 5:1-4.

EL SACERDOCIO DE MELQUISEDEC

5. ¿Qué profecía tenemos sobre el sacerdocio de Cristo? Hebreos 5:5, 6; Salmos 110:4.

6. ¿Cuál era la diferencia entre el sacerdocio aarónico y el orden de Melquisedec? Salmos 40:6-8.

7. ¿Qué presentó Cristo como sumo sacerdote ante Dios, en lugar del sacrificio de animales? Hebreos 5:7, 8.

   “Dios no está satisfecho con la falta de abnegación de sus siervos. No sienten el peso de la responsabilidad de la obra. Parecen estar en un estupor de muerte. Los ángeles de Dios están asombrados y avergonzados por esta falta de abnegación y perseverancia. Mientras el Autor de nuestra salvación estaba trabajando y sufriendo por nosotros, se negó a sí mismo, y toda su vida fue una continua escena de fatiga y privación. Podía haber pasado sus días sobre la tierra cómodamente, en la abundancia y disfrutado de los placeres de esta vida, pero no pensó en su propia conveniencia. Vivió para hacer el bien. Sufrió para salvar a otros del sufrimiento. Soportó hasta el final y terminó la obra que le fue encomendada. Todo esto fue para salvarnos de la ruina. Y ahora, ¿es posible que nosotros, objetos de un amor tan grande e inmerecido, busquemos una posición mejor en esta vida de la que nos fue dada por nuestro Señor? Cada momento de nuestra vida hemos sido participantes de las bendiciones de su gracia, y por esta misma razón no podemos comprender plenamente las profundidades de la ignorancia y la miseria de que hemos sido salvados. ¿Es posible que veamos a Aquel a quien traspasaron nuestros pecados y no queramos beber con Él la amarga copa de la humillación y el dolor? ¿Podemos mirar a Cristo crucificado y desear entrar en su reino de otra manera que no sea por medio de mucha tribulación?” (Testimonios para la Iglesia, tomo 1, Pág. 370).

8. ¿Por medio de qué atributos se transformó Cristo en nuestro Redentor? Hebreos 5:9,10.

   “Por su humanidad, Cristo tocaba a la humanidad; por su divinidad, se asía del trono de Dios. Como Hijo del hombre, nos dio un ejemplo de obediencia; como Hijo de Dios, nos imparte poder para obedecer. Fue Cristo quien habló a Moisés desde la zarza del monte Horeb diciendo: ‘Yo soy el que soy.... Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me ha enviado a vosotros.’ Tal era la garantía de la liberación de Israel. Asimismo cuando vino ‘en semejanza de los hombres,’ se declaró el Yo soy. El Niño de Belén, el manso y humilde Salvador, es Dios, ‘manifestado en carne.’ Y a nosotros nos dice: ‘Yo soy el buen pastor.’ ‘Yo soy el pan vivo.’ ‘Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.’ ‘Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.’ ‘Yo soy la seguridad de toda promesa.’ ‘Yo soy; no tengáis miedo.’ ‘Dios con nosotros’ es la seguridad de nuestra liberación del pecado, la garantía de nuestro poder para obedecer la ley del cielo” (El Deseado de Todas las Gentes, Pág. 16).

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