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REFLEXIÓN PARA EL MES DE NOVIEMBRE DE 2006 |
"TODO PUEDE FALLAR"
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por eso, no temeremos,
aunque la tierra sea removida, aunque se traspasen los montes al corazón del mar, aunque bramen y se
agiten sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su furia. Salmos 46:1-3
Todas las cosas que nos parecen seguras pueden fallar en cualquier momento.
Aun las montañas o rocas consideradas como símbolo de firmeza o seguridad, son
sacudidas, resquebrajadas y afectadas por los efectos de un terremoto.
Los edificios construidos con los mejores sistemas de seguridad y contra incendios
fracasan, (recuerden lo sucedido el 11 de septiembre, con las 2 torres gemelas en los Estados Unidos)
La más especializada guardia de seguridad, con equipos electrónicos sofisticadazos falla.
El Amor más bello que poseen las madres puede fallar: (hijos abandonados.)
El Amor de los padres hacia los hijos puede fallar.
El amor y el respeto de los hijos hacia los padres pueden fallar.
El Amor del esposo o esposa puede fallar (Traiciones, Infidelidades, etc.)
Los amigos pueden fallar (recuerden a Roboan)
La confianza puede fallar
La salud que parece de hierro puede fallar
Los trabajos o puestos estables pueden fallar
La fuerza y el vigor juvenil puede fallar (recuerden a Sansón)
La salud mental puede fallar (pacientes psiquiátricos)
El poder puede fallar (recuerda a Faraón, Amán y muchos dictadores de la historia)
La sabiduría y la fama pueden fallar (recuerden a Salomón)
Aun la Fe más genuina puede fallar: recuerden a Adán y Eva en el paraíso, a Pedro
que se hundió en el mar, etc.)
Amigo, amiga, nada de lo que posees o te rodea, es seguro, en cualquier momento
inesperado puede fallar; ya lo dijo el salmista al comienzo de esta reflexión, no hay nada seguro,
excepto Jesucristo. El es la roca eterna de los siglos, inconmovible, estable y segura, él es
nuestro amparo y fortaleza segura y quien puede auxiliarnos oportunamente; Jesús dijo: “sin mi nada
podéis hacer”, en otras palabras, fuera de mi o sin mi todo falla, todo fracasa, todo termina, pero con
Jesús todo es victoria, gozo y alegría y al final la vida eterna.
Decídete a actuar y hacer tus planes en sociedad con Jesús y no fallarás, estarás
seguro y confiado en los brazos de aquel que por amor, dio su vida por tí y por mí en la cruz del
calvario.
No importa si como el hijo prodigo has fallado en tu vida. Los brazos de
Jesús se mantienen extendidos, esperando tu llegada, para estrecharte y colmarte de ricas bendiciones,
aprovecha este instante y descansa en Jesús quien nunca te fallara, es mi deseo y oración.

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