REFLEXIÓN PARA EL MES DE AGOSTO DE 2007

"LA TENTACIÓN DEL ALIMENTO"

   “Cuando te sientes a comer con algún señor, considera bien lo que está delante de ti, y pon cuchillo a tu garganta, si tienes gran apetito.” Proverbios 23:1-2.

   La abstinencia de todo alimento y bebida estimulante y malsana, es importante para mantener un buen estado de salud física y mental. Todo lo que se ingiere tiene un efecto positivo o negativo para el cuerpo y la mente. De allí las frases celebres: “dime lo que comes y te diré como estas”, “somos lo que comemos”, “la salud depende de la cocina”, etc.

   Cuando Dios creó al hombre le proveyó una abundante variedad de alimentos naturales basado en las frutas, semillas y verduras (Génesis 1:29 y 2:3 segunda parte) a lo que llamo “bueno en gran manera” (Génesis 1:31). Aunque todo era bueno y estaba a su alcance debería ser temperante, o sea comer con moderación, (no ser glotón) para ejercitar este principio de abstinencia Dios había colocado en el huerto del Edén el “Árbol de la ciencia del bien y del mal” diciendo: “no comerás de él; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2:17).

   Satanás conocía bien los efectos negativos de la intemperancia e instó (tentó, sedujo o motivó) a Eva a consumir el fruto prohibido, cuyo resultado fue la perdida de la vida y la salud, atrayendo sobre si y su descendencia una serie de malestares físicos, mentales y espirituales. Todo, como resultado de violar o desobedecer el mandato de Dios.

   Desde que Adán y Eva cedieron a la tentación del apetito, transmitieron a su descendencia ese deseo de vivir para comer, sin medir, ni pensar en las consecuencias. Los seres humanos viven para satisfacer sus apetitos y pasiones sin restricción alguna, y, ¿Cuál es el resultado? Cánceres, hipertensión, enfermedades del corazón, diabetes, osteoporosis, artritis, SIDA, etc. Tal como escribió el Apóstol Pablo: todo lo que el hombre sembrare, eso también segara” Gálatas 6:7. Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que: “Con el tenedor y el cuchillo, el hombre cava su fosa (sepultura)” “El hombre es como el pez, muere por la boca”. De allí el consejo a tomar en consideración en lo que se va a comer o beber.

   El Apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios 9:24-27 les dice que los atletas para competir con éxito, en su etapa de preparación se abstienen de todo aquello que debilite o menoscabe sus energías necesarias para el éxito, y solo para obtener un premio material, perecedero; por lo tanto se coloca como ejemplo diciendo; que como soldado de la cruz coloca su cuerpo (facultades) en servidumbre (obediencia) para no perder la salvación.

   RESUMEN: “El poder dominante del apetito causará la ruina de millares de personas, que si hubiesen vencido en este punto habrían tenido fuerza moral para obtener la victoria sobre todas los demás tentaciones de Satanás.

   El dominio propio en el comer y beber significa: mentes más claras, cuerpos más saludables, nervios más tranquilos y disposiciones más felices.

   Por satisfacer el apetito el hombre perdió el Edén, los hebreos no pudieron entrar en la tierra prometida (números 11) y los glotones, borrachos e intemperantes no entraran en el reino de los cielos.

   Por lo tanto, como hijos e hijas de del Rey del cielo, debemos hoy aprender a: “Comer para vivir y no vivir para comer”. Como decía el apóstol Pablo: “Sí, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”. 1º Corintios 10:31.

   Desde hoy en adelante actúa con sabiduría, consumiendo solo aquello que sea saludable y rechaza todo lo es perjudicial aunque sea atractivo y agradable al paladar. Es mi deseo y oración.

Tarea: Analiza y medita en:

Ø La orden sobre el cuidado prenatal en la alimentación de Sansón

Ø El maná en desierto (castigo números 11).

Ø Cuidado del cuerpo como morada del Espíritu Santo.

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