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REFLEXIÓN PARA EL MES DE DICIEMBRE DE 2007 |
"EL POSTRE DEL DIABLO"
Y le dijo: Todo hombre sirve primero
el bueno vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el bueno vino
hasta ahora”. Juan 2:10.
Cuando mencionamos el postre, nos referimos a la porción final de una comida,
consistente en un manjar dulce o de sabor agradable al paladar.
En el versículo antes mencionado nos presenta desde el punto de vista espiritual,
como se satisface el hambre, la sed o la necesidad del alma.
Cristo dice: “si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese así mismo”
Mateo 16:24, “Mi yugo es fácil y ligera mi carga” Mateo 11:30, afirma que el camino es “estrecho”, “que”
en el mundo tendréis aflicción” Juan 16:33 y al final presenta las delicias de una vida de Paz y
felicidad, un país donde no habrá más llanto, ni dolor, ni muerte. En otras palabras primero el
sufrimiento, la renuncia, el sacrificio y luego la vida eterna de paz y alegría. Jesús presenta la verdad
nítida y clara, sin ninguna sombra de engaño.
Satanás hace todo lo contrario: te presenta primero el buen vino (postre) como
algo atractivo, agradable y encantador, pero te esconde los resultados o efectos letales de los mismos;
por ejemplo: A través de la televisión te presenta un caballero elegante disfrutando del humo de un
cigarrillo, pero no te dice que detrás del tabaco está, el cáncer, un enfisema, etc. Te presenta una
dama con una bebida alcohólica favorita, pero no te dice de la cirrosis hepática, del espectáculo triste
del borracho o los accidentes, caídas, heridas, golpes, etc. que sufre el borracho.
Te presenta un grupo de jóvenes aparentemente felices con el consumo de drogas,
pero esconde los resultados que vienen tras terminar los efectos alucinógenos de la sustancia, como
desesperación, locura, soledad, etc.
A través de las novelas y otros medios te presenta como placentera una aventura
extra conyugal, pero no te dice nada con relación al vació del corazón y al complejo de culpa que
sobreviene después, cuando termina el momento fugaz de placer con su secuela, de divorcios, abandono de
hogar e hijos y destrucción de la familia.
Jesús siempre guarda el mejor vino (postre) para el final: primero la cruz, después
la gloria. Satanás es diferente: primero el placer fugaz, luego la desesperación, la locura y la muerte.
No te dejes cautivar por las fantasías deslumbrantes que Satanás te presenta
delante de ti, soporta como fiel soldado de la cruz, y con el poder de Jesús, se siempre un vencedor,
es mi deseo y oración. AMEN

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